Turawet
Turawet, Turawet, Turawet… muchos años después me interese por su nombre, que quería decir, de donde venia, miel. Ése es su significado; mi amigo fue hechizado por una mujer llamada miel.
Cuando se abrió el agujero de entrada hacia esta realidad, entramos a la Tierra en el mismo momento en el que empezó la erupción. Perdimos toda comunicación con la base de transporte, cruzamos el agujero y estábamos en otro mundo, no muy distinto al nuestro pero sí en otra dimensión, mas primitivo y peligroso. En ese momento rugió la tierra y un estruendo ensordecedor nos hizo estremecer. A unos ocho kilómetros una montaña había estallado y Amkro miraba maravillado hacia la montaña en llamas. Imperturbable, me miro acurrucado entre las rocas de la playa a la que habíamos ido a dar y dibujó media sonrisa. Era feliz, eso es lo que le gustaba; la aventura, la sensación de peligro. No pude más que mover la cabeza y seguirle cuando se puso en marcha. Teníamos que encontrar un asentamiento lugareño e intentar conseguir ropas adecuadas para no llamar la atención.
A unos quinientos metros de la playa, encontramos una choza medio destartalada de pescador. Había tendidas varias cuerdas entre dos trozos deformes de madera medio podrida por el salitre del mar. En dos de ellas vimos ropa tendida y nos apresuramos a recoger varias prendas antes de que nadie nos viera….
-. ¿Qué demonio es aquel que quita a un pobre lo poco que tiene? .-
Quedamos paralizados, alguien nos había descubierto, y por el tono de su voz no estaba muy contento. Nos dimos la vuelta muy despacio y nos quedamos con la boca abierta; frente a nosotros teníamos a una hermosa joven de piel tostada por el sol, labios carnosos, pelo trigueño y sus ojos, en aquel momento, no vimos el profundo azul de sus ojos pues eran como dos brasas que nos taladraban. No dejaba de vigilarnos atentamente y, como pude apreciar, tampoco dejaba de vigilar con un destello de temor el rugido que tenia detrás. La montaña estaba en pleno apogeo, sentíamos las vibraciones de las explosiones bajo nuestros pies.
Esa fue la primera vez que vimos a Turawet, y en ese momento se firmó el destino de mi amigo.
Cuando se abrió el agujero de entrada hacia esta realidad, entramos a la Tierra en el mismo momento en el que empezó la erupción. Perdimos toda comunicación con la base de transporte, cruzamos el agujero y estábamos en otro mundo, no muy distinto al nuestro pero sí en otra dimensión, mas primitivo y peligroso. En ese momento rugió la tierra y un estruendo ensordecedor nos hizo estremecer. A unos ocho kilómetros una montaña había estallado y Amkro miraba maravillado hacia la montaña en llamas. Imperturbable, me miro acurrucado entre las rocas de la playa a la que habíamos ido a dar y dibujó media sonrisa. Era feliz, eso es lo que le gustaba; la aventura, la sensación de peligro. No pude más que mover la cabeza y seguirle cuando se puso en marcha. Teníamos que encontrar un asentamiento lugareño e intentar conseguir ropas adecuadas para no llamar la atención.
A unos quinientos metros de la playa, encontramos una choza medio destartalada de pescador. Había tendidas varias cuerdas entre dos trozos deformes de madera medio podrida por el salitre del mar. En dos de ellas vimos ropa tendida y nos apresuramos a recoger varias prendas antes de que nadie nos viera….
-. ¿Qué demonio es aquel que quita a un pobre lo poco que tiene? .-
Quedamos paralizados, alguien nos había descubierto, y por el tono de su voz no estaba muy contento. Nos dimos la vuelta muy despacio y nos quedamos con la boca abierta; frente a nosotros teníamos a una hermosa joven de piel tostada por el sol, labios carnosos, pelo trigueño y sus ojos, en aquel momento, no vimos el profundo azul de sus ojos pues eran como dos brasas que nos taladraban. No dejaba de vigilarnos atentamente y, como pude apreciar, tampoco dejaba de vigilar con un destello de temor el rugido que tenia detrás. La montaña estaba en pleno apogeo, sentíamos las vibraciones de las explosiones bajo nuestros pies.
Esa fue la primera vez que vimos a Turawet, y en ese momento se firmó el destino de mi amigo.



1 comentarios:
amigo hasta cuando nos tienes esperando por nuevos capítulos
ad3la
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